Frescas en pleno verano y espectaculares por dentro: dos cuevas cerca de Alicante que funcionan con cualquier tiempo.
Cuando aprieta el calor o cae la lluvia, una cueva es el plan perfecto: dentro hay 16–18 grados todo el año y el espectáculo no depende del tiempo. La provincia tiene dos que merecen el viaje.
En la ladera de Busot, las Cuevas del Canelobre tienen una de las bóvedas más altas de España — hasta 70 metros —, una acústica de concierto y formaciones que parecen esculpidas. Es la cueva más impresionante de la zona.
En Benidoleig, la Cueva de las Calaveras supera los 400 metros y luce enormes estalactitas. Su gran ventaja: una pasarela llana y sin escalones, cómoda incluso con carrito o abuelos.
Aunque fuera haga 35 grados, dentro refresca: lleva una chaqueta ligera. Y calzado cerrado, porque el suelo puede estar húmedo.
Ver la ruta “Leyendas de montaña” →Combina cuevas, castillo y cascadas en un día ya planificado en la guía.Si te gustan los planes con lluvia, mira también nuestra guía de qué hacer en Alicante cuando llueve.
Guía editorial de Alicante Insider. Precios y horarios orientativos; conviene confirmarlos antes de ir.